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EL NEGOCIO DE LA MUSICA:
COMO FORMAR UNA BANDA
Por: Jorge Calderón y
Pamela Ospina
Para formar una banda.
Recordémoslos:
a) Un grupo compuesto por amigos o conocidos.
b) la fórmula de un líder y sus acompañantes.
c) El “corporate rock” o rock corporativo.
d) Constituyendo una sociedad (denominado también “matrimonio por
conveniencia”).
Cada una de estas fórmulas tiene sus puntos positivos y sus puntos
negativos, cada uno tiene su manera de lograrlo en este difícil
medio. La semana pasada dedicamos algo de tiempo a las bandas
conformadas por AMIGOS O CONOCIDOS. En esta entrega de EL NEGOCIO DE
LA MÚSICA, hablaremos un poco del estilo de banda que opera bajo la
fórmula de UN LÍDER Y SUS ACOMPAÑANTES.
Este tipo de banda es, sin duda, el más reconocido. Cualquier músico
o vocalista que quiera llevarse el monto del trabajo y las
responsabilidades para llevarse el monto del éxito, crédito y la
atención, puede armar un grupo de este tipo.
El líder usualmente es la persona con más contactos, la persona
dueña y señora del nombre de la banda.
Teóricamente, el líder es quien contrata a los integrantes del
grupo, determina qué instrumentos se requieren, qué estilo musical
interpretarán, consigue los conciertos, reparte el dinero, decide
qué temas van y cuáles no, y despide a quienes causan problemas o no
dan la talla. El líder puede o no involucrar a algunos integrantes
en sus decisiones. También es crucial recordar que el líder le paga
a los demás según acuerdos individuales, no de acuerdo con una
repartición equitativa.
Lo Positivo: Si tienen un buen líder, tienen una
banda exitosa.
Desde el punto de vista del líder, este tipo de grupo ofrece
continuidad. Puede escoger o reemplazar a los integrantes a su gusto
y elegir el mejor formato para mostrar los talentos de la banda. Si
un integrante (aun si es uno importante) deja la banda, el líder
tiene aún el control y puede hallar un reemplazo. Claro, esto
implica mucha responsabilidad, si el líder no logra continuar con la
banda después de un cambio así, perderá credibilidad con los demás.
Este problema puede solucionarse manteniendo a los músicos en un
nivel de importancia igual a nivel de los instrumentos, es decir,
que los músicos que existen en la banda puedan reemplazarse entre
sí, que sepan tocar las partes de los otros para que la banda no se
estanque en puntos críticos.
Desde el punto de vista del músico acompañante, las ventajas de
tener un líder son, por ejemplo, el eximirse de las
responsabilidades. No tiene que buscar negocio ni toques, tiene
mayor flexibilidad y libertad para tocar en varios proyectos
simultáneamente, no tiene que preocuparse por factores de relaciones
interpersonales cambios de formato o problemas de lealtades. Si la
banda no consigue mucho trabajo o no funciona, puede alejarse sin
remordimientos.
Lo Negativo: Una banda de este tipo sólo es tan
buena como su líder. Si el líder no llega al nivel en cuanto a
niveles musicales, personales o comerciales; si no puede mantener a
la banda con trabajo; si contrata a los músicos equivocados por
razones equivocadas; si elige las canciones erradas o elige a la
persona inadecuada para cantarlas; entonces el grupo no va a tener
éxito ni siquiera en un primer nivel. Si eres un líder eres
responsable de TODO. Serás culpado por TODO. Tu reputación dependerá
de tus esfuerzos.
Si eres acompañante las desventajas para ti son más simples y
especificas. Tienes cero dominio artístico y cero control de
negocios en este proyecto, punto.
Todos los tipos de grupo tienen sus ventajas y desventajas,
acompáñanos la semana entrante, en la próxima entrega de EL NEGOCIO
DE LA MÚSICA para que discutamos aquellas que aluden a EL “CORPORATE
ROCK” O ROCK CORPORATIVO. Te esperamos. |